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descarga Mágina mágica de de Maria Socorro Málmol Brís
Sección: Prosa
Idioma: 
Tamaño: 305 KB
Páginas: 62
Publicada: 24.05.2007


Mágina mágica

de Maria Socorro Málmol Brís

Este libro que tienes entre las manos, lector, podría parecer, a simple vista, un ejemplar más de la serie de "relatos costumbristas" de una reciente y novel escritora localista que vuelca su mirada escrita sobre las cosas de su tierra, dejando que su memoria repase recuerdos vividos o soñados, y que su pluma describa personajes plenos de tipismos o anécdotas acaecidas que la imaginación reciente desea trasformar en letra impresa, pero no te equivoques, lector, porque Mágina Mágica es más, mucho más que todo esto.

Su autora no es sólo una escritora que publica su primer libro en papel, sino una prolífica escribidora, en prosa y poesía, que se atreve, en este primer volumen, a dejar en prensa escrita todo el amor y la admiración por una tierra que la vio nacer y crecer y que forma parte de sus esencias mágicas: tierras de la Sierra Mágina, a caballo siempre entre la Andalucía típica y el concepto abrupto de los pueblos serranos marginales.

Por Luis E. Prieto


La autora

Nací en pleno Parque Natural de Sierra Mágina -en Bedmar (Jaén)- y por allí, como andábamos siempre en entredicho, (ya se sabe que las tierras de entredicho eran tierra de nadie entre moros y cristianos), pues nunca estuve muy segura de encomendarme al Dios de los Cristianos o camelarme a Alá, a ver si me llevaba a su Paraíso. Opté finalmente por el Primero por aquello de que tiene una buena infraestructura para poder ocuparse con holgura del mundo, con sus Ángeles, Arcángeles, Querubines y Serafines, Santos y Beatos... También tuvo su importancia la duda que me entró sobre el papel que tendría que desempeñar en el Paraíso de Alá si me decidía por Él.  Porque, bien mirado, ¿de dónde se saca sus huríes para alegrarle las pajarillas a los santos varones que varonean y baronean  a su vera?  Y, por otra parte, nunca he leído o escuchado nada sobre “huríos" para mujeres en aquellas periferias. Así que, bien cristianada y aprendida, me hice Maestra Nacional (Promoción del 62, de la Escuela de Magisterio “María Diaz Jiménez"). De Maestra anduve, primero por Jaén, en la primera Campaña de Alfabetización, creando el primer centro de Alfabetización en un Sanatorio Antituberculoso: “El Neveral"; Parvulista en Salvacañete (Cuenca), en Madridejos (Toledo) y, finalmente, en Madrid.

Luego, por aquello de que los hijos de los demás se hacen engorrosos, fui y me dije: ¿y si te hicieras leguleya como tu padre? Y, con la primera hornada de la UNED , salí vestida de negro (sin oro), a torear las beligerancias de los ajenos como si fueran mías. En 1979 ya era Abogada. Lo que pasa es que, como una no es de natural batallador (aunque nadie lo diría) pues siento el subir y bajar de los ti-quis-mi-quis forasteros por mis arterias como si fueran indios en película del Oeste.

Ahora, entre Tribunal y Tribunal, escribo, apasionadamente, sobre personajes de esa zona de Mágina donde empecé la mamantera. Cuento cosas de sus gentes; pero, como me voy haciendo vieja, parece que la memoria me ayuda a meter y sacar cosecha propia que convierten las historias reales en auténticas PATRAÑAS.

Y, mal que bien, aprendí a juntar ideas, convertirlas en palabras y hacerme Escritora y Poeta.

Algo ha publicado una Servidora:

  • Ganadora de accésit de poesía en las Fiestas de Bedmar, (Jaén) en 1958
  • Ganadora del primer premio de Relato Breve “Villa María 1999" (Coruña), con el Relato "EL BINGO".
  • Segundo Premio del Colegio de Abogados de Málaga, (2004) con el Relato "YO TE QUIERO, PANCHO".
  • Ganadora 2º premio de Relato Breve “Villa María 2005".
  • Autora Invitada en la Antología Internacional "Sensibilidades Oro" y del Libro "DESVELADOS".
  • Autora del Libro de Relatos "MÁGINA MÁGICA", "Cuchicheos y Patrañas" -2005-.
  • Autora de distintas publicaciones menores.

En fin, que voy bebiéndome la vida como puedo, emborronando cuartillas y recordando hermosuras que, con el tiempo, (igual que la Serrezuela de mi Pueblo), pierden aristas y se redondean.

De lo que escribo no esperéis sacar verdades ni mentiras, que una Escritora no sabe distinguir entre lo vivido y lo imaginado. Y si no me creéis, no tenéis más que leer el primer relato que hay ahí abajo.