La esencia hallada
de Fuensanta Martín Quero
"La esencia hallada” trata del desencanto
que el ser humano experimenta a lo largo de su experiencia vital. La persona
nace pura y no es consciente de los obstáculos que a lo largo del tiempo
dificultarán su vivir. El principio se presenta como un momento bello que va
deteriorándose progresivamente como consecuencia de un cúmulo de factores
negativos que aparecerán con los años, socavando así su seguridad (“Desecha
muralla” es el título de la segunda parte del libro) y alterando su percepción
del mundo. La incomunicación, la sordidez y agresividad de un mundo urbano
inmerso en las prisas donde la persona vive alienada, el dolor y la violencia
cuyo punto de partida es la escasez -en una acepción amplia y, por tanto, no
sólo material- y la ausencia del amor puro, abocan al ser hacia el desencanto y
el aislamiento interior. Pero este aislamiento es retomado por la autora en la
tercera parte del libro y lo transforma. Es aquí cuando la soledad se vuelve
“curativa” (“Soledad que transforma decrepitud en alas” dirá en
Crisálida). A través de la introspección, la persona se sumerge en sí misma y
trata de averiguar el verdadero sentido de la vida, “el canto sereno de su
vivir” (verso del poema El árbol), busca la esencia de su ser, y para ello
vuelca sus sentidos hacia el amor sin condiciones y hacia una Naturaleza -El
árbol, Crisálida, Horizonte Marino…- que observa desde una dimensión
metafísica.
Estructurado en
tres partes, la primera de ellas la constituye un poema extenso de setenta
versos bajo el título Amanecer, que a su vez se presenta subdividido en cinco
veces, y que de forma alegórica, mediante una versificación clásica, introduce
al resto del libro definiendo la idea central del mismo. Le siguen “Desecha
muralla” y la “Soledad curativa”. La variedad de formas que aparece en el libro
no está exenta de intención por parte de la autora. Por un lado, el paso de las
formas clásicas -o, por así decirlo, de formas “más perfectas”- a versos menos
constreñidos, está en consonancia con la evolución de la experiencia existencial
contenida en los poemas, definida por la transformación de un principio puro
hacia un desencanto vital. Asimismo, la variedad formal se aleja en este caso de
la tendencia literaria por la cual los libros de poemas se presentan con total
uniformidad en este sentido, constituyendo muchos de ellos un único poema
extenso. Esta heterogeneidad, por otra parte, no es novedosa, en tanto que
aparece igualmente en obras como Marinero en tierra de Alberti en la que
el cuerpo central de la obra constituido por versos de ritmos populares
entroncados con los cancioneros de los siglos XV y XVI está precedido por un
poema a modo de prólogo escrito con tercetos encadenados y por doce sonetos de
estilo garcilasiano y tradicional. Entiende la autora que esta variedad en la
forma le permite en este libro expresar con más matices aquello que pretende
comunicar, sin sometimiento a cualquier tendencia que pudiera limitar la
creatividad literaria.
La autora
FUENSANTA
MARTÍN QUERO nació en Coín (Málaga) en
1963. Cursó estudios de Derecho que no ha concluido, y desde
1983 trabaja en el Ayuntamiento de Málaga. En el año
2001 ingresó en la Asociación de Mujeres por la
Literatura y las Artes, ALAS, de dicha ciudad.
De su obra cabe destacar el poemario inédito “Hojas de calendario”, y los libros: “Un lugar para la Nada” y “La esencia hallada”. Asimismo, ha publicado “Parajes del silencio” (Colección de poesía Wallada, Málaga 2002), “Lugares y figuras” (Colección de poesía Wallada, Málaga 2007), diversos poemas en los libros colectivos de la Academia Iberoamericana de Poesía, Capítulo de Málaga: “Homenaje a Gabriela Mistral” (2002), “Homenaje a Antonio Machado” (2003), “Homenaje a Octavio Paz” (2005), “Homenaje a Juan Ramón Jiménez” (2006) y “Homenaje a Gloria Fuertes” (2007); así como en la antología poética “Versos para la Libertad” (Editorial Corona del Sur, 2007).
En prosa, ha publicado algunos relatos en el libro colectivo “Breviario, de ALAS” (Málaga 2003).







